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jueves, 9 de diciembre de 2010

Reducir el estrés ayuda a prolongar esperanza de vida


Según la información que publica el diario mexicano digital Informador.com, controlar el estrés ayuda a mantener una vida más saludable, y hacerlo a lo largo de la vida puede contribuir a vivir más años y mejor.

Estas conclusiones están avaladas por un estudio de la Universidad de California (EEUU), que indica que si se corta el proceso de división celular, no hay regeneración celular y las celulas se mueren.

Os dejamos el artículo completo y su enlace correspondiente:

El estrés provocado por el trabajo y la vida cotidiana es uno de los principales detonantes del envejecimiento; controlarlo ayuda a vivir más de una manera saludable.

Suele sorprender que alguna persona viva más de 100 años. Lo primero que se pregunta en estos casos es: ¿cómo le hizo? Si bien es cierto que la medicina avanza día con día, de igual forma el estrés diario y la mala alimentación aumentan y afectan significativamente la salud.

Para lograr vivir 100 años es importante dejar a un lado el estrés, afirma el sitio electrónico “salusline.com”. Un estudio avalado por la Universidad de California descubrió que el estrés acelera el envejecimiento.

La investigación explica: Si los telómeros (las estructuras especializadas que se encuentran en los extremos de los cromosomas y que son indispensables para la división celular) de las células se vuelven más cortos, la célula ya no se divide y muere. Así, los telómeros son marcadores de la edad y de la esperanza de vida.

El estrés reduce la longitud de los telómeros. Así se ha visto en casos de mujeres con hijos enfermos y personas con padecimientos crónicos, entre otras. Por tal motivo, este estudio recomienda eliminar el estrés para tener una vida más longeva. Para lograrlo recomienda: actividades recreativas, jugar al bridge, ajedrez y pintar, entre otras muchas actividades lúdicas, pues todas estas actividades mantienen la mente despierta.

Algunas de estas actividades desarrollarán más el lado recreativo; otras, la parte intelectual.

Pensamiento Positivo. Otro de los factores que benefician la calidad de vida y reducen el estrés es tomar la vida con una filosofía positiva. Esto ayuda a combatir el estrés. Las personas optimistas tienen 50% menos riesgo de muerte.

Humor. Quien tiene la capacidad de realizar bromas y de tomar las cosas un poco a la ligera reduce notablemente sus niveles de estrés.

El trabajo. A una determinada edad llegan las jubilaciones. Pero hay personas que prefieren mantenerse activas, lo que es saludable. Realizar una actividad es bueno para mantenerse en forma, liberar tensiones y oxigenar el cuerpo.

Amistades. La soledad es un aliado del estrés. Tener amistades y compartir los deseos, las quejas, etc., ayuda a no sentirse solo y a disminuir las presiones.

Música. Las personas que escuchan música tienen un índice menor de pulsaciones por minuto, y su presión sanguínea se normaliza. La música tranquiliza.

Las personas más longevas de la historia:

A lo largo de la historia ha habido casos excepcionales de personas que han vivido más de 100 años. El sitio “listverse.com” los seleccionó.

María Esther Heredia de Capovilla. Era una anciana ecuatoriana nacida en la década de 1880. Murió dos semanas antes de cumplir 117 años de edad. En diciembre de 2005, María aún gozaba de buena salud, era capaz de ver la televisión, leer el periódico e incluso de pasear sola, con ayuda de un bastón.

Sus últimos años los vivió con su hija Hilda, de 81 años, y con su yerno. A partir del mes de marzo de 2006, la salud de María comenzó a deteriorarse, y ya no fue capaz de leer más el periódico. Apenas hablaba y también dejó de andar.

Mary-Louise Meilleur. Fue madre de 10 hijos con dos maridos distintos. De ellos, más de la mitad han sobrepasado los 90 años. Decía ser vegetariana. Fue adicta al tabaco durante gran parte de su vida. Murió en Ontario, tras sufrir un grave coágulo de sangre, a la edad de 117 años y 230 dias.

Sarah DeRemer Knauss. Fue considerada la persona más vieja del mundo entre el 16 de abril de 1998 y el 30 de diciembre de 1999, día en que murió. Falleció 32 horas antes de que comenzara el año 2000, por lo que no llegó a vivir en tres siglos. Pereció hacia las 19 horas del 30 de diciembre de 1999, a la edad de 119 años.

En 1995, a la edad de 115 años, le preguntaron si ella disfrutaba de la vida, a lo que respondió: "Disfruto de mi vida porque aún tengo salud y puedo hacer muchas cosas". Su mayor distracción era mirar el golf por la televisión mientras comía patatas fritas.

Shigechiyo Izumi. Ha sido el varón más viejo de toda la historia. También posee el récord de la persona que ha trabajado con más años, 98. Este anciano japonés bebía shochu (una bebida alcohólica japonesa destilada de la cebada), y fumó hasta los 70 años. Atribuía su larga vida a "Dios, Buda y el Sol". Falleció de pulmonía a los 120 años de edad.

Jeanne Louise Calment. Fue una ciudadana francesa que vivió 122 años y 164 días. Se trata de la persona más longeva comprobada por la ciencia hasta el día de hoy. A sus 85 años practicaba esgrima, a sus 100, andaba en bicicleta. Su traslado a un asilo de ancianos sólo tuvo lugar después de su aniversario 110. La razón: un pequeño incendio registrado en su departamento cuando estaba cocinando.

A pesar de todo, siguió conservándose en buena forma y pudo caminar por sí misma hasta que tuvo una caída a la edad de 114 años y 11 meses. Jeanne sobrevivió a una operación en la cadera, convirtiéndose así en la persona verificada más vieja sometida a una cirugía.


http://www.informador.com.mx/tecnologia/2010/254977/6/reducir-el-estres-cotidiano-puede-prolongar-su-vida.htm

La viñeta que ilustra la entrada es de El Roto.

martes, 7 de diciembre de 2010

Envejecimiento Saludable


Al igual que hicimos en el pasado mes de octubre, publicando una entrada en este, nuestro/vuestro blog, sobre un interesante artículo publicado por José Antonio Flórez Lozano, Catedrático de Ciencias de la Conducta de la Universidad de Oviedo (ver enlace: http://fedvalladolid.blogspot.com/2010/10/la-edad-del-poder-hacia-un-nuevo.html), en la sección de Opinión de el diario asturiano El Comercio, en su edición digital, hoy rescatamos un nuevo artículo publicado por Flórez Lozano en El Comercio (30.11.2010), que parte del análisis de una nueva realidad, cada vez más visible, respecto a los nuevos retos del envejecimiento, y la realidad de la cada vez creciente "Madurez de las Masas".

Os dejamos en enlace de El Comercio Digital, y reproducimos el artículo a continuación, sin dejar de citar que la imágen gráfica que ilustra la entrada corresponde a Gaspar Meana, publicada también en El Comercio Digital:

http://www.elcomerciodigital.com/prensa/20101130/opinionarticulos/envejecimiento-saludable-20101130.html

Envejecimiento saludable

Esta nueva forma de «envejecimiento activo» disminuye significativamente las tasas de morbilidad y mortalidad

El aumento de la cultura, de las comunicaciones, de las nuevas tecnologías, de la calidad de vida y de una tendencia cada vez más acrecentada hacia el envejecimiento activo, en el que no existen límites para ningún tipo de actividad (física, intelectual, cultura, social, política, científica y política), va a generar un nuevo contexto sociocultural absolutamente distinto de la vejez y, por lo tanto, ello se va a traducir en nuevos enfoques, necesidades y recursos que superan los tradicionales paradigmas de intervención psico-social con relación a los mayores. Efectivamente, el nuevo vector de desarrollo en el mundo de las personas mayores apuesta por unos estilos de vida distintos y revolucionarios, tales como la actividad física regular, la dieta equilibrada, una vida intelectual y socialmente activa y, naturalmente, una mayor participación (huyendo de paternalismos trasnochados) en el tejido socio-económico y político de la sociedad. Asimismo, cada vez más, la sociedad es consciente de la importancia de alcanzar ese envejecimiento competente pletórico de comportamientos saludables (potenciadores de la salud de los mayores).

Un envejecimiento saludable, cuya palabra clave es 'autonomía', implica dominio del ambiente, relaciones positivas con los demás, crecimiento personal, aceptación de sí mismo y propósito de vida, es decir, vivir la vida pletóricamente. En todo este proceso, las relaciones personales con los otros son esenciales y en ellas debe haber muestras de afectividad, intimidad y preocupación por el bienestar de los demás. El crecimiento personal implica sentimientos de desarrollo constante, verse a sí mismo en continuo crecimiento y estar abierto a nuevas experiencias. Y para ello, la educación para la salud y la prevención de la enfermedad son mecanismos indispensables que necesitamos potenciar a través de un mayor conocimiento y concienciación del fenómeno del envejecimiento en la población general; en fin, una nueva ancianidad que trata de superar el carácter impersonal y marginal de su vida cotidiana, satisfaciendo al mismo tiempo el anhelo de compañía, intimidad, apoyo emocional y amor. Porque el envejecimiento nos afecta a todos. Inexorablemente, envejecemos y la vejez es vida, es decir, actividad, participación, sentimiento de ser útil, de mantenerse ocupado en tareas que han de ser valoradas socialmente, lo cual se traduce en una potenciación de la «imagen personal», de la seguridad y de la confianza en sí mismo. Además, esta nueva forma de «envejecimiento activo» disminuye significativamente las tasas de morbilidad y mortalidad. Un ejemplo de auténtico envejecimiento activo fue Dercy Gonzalves, actriz de 103 años, fallecida recientemente. Mujer irreverente, trabajó durante más de 80 años en televisión, teatro y radio. Siempre dijo que todo lo que aprendió en la vida lo consiguió de la mejor manera posible: ¡viviendo!

Estimular el interés de los programas de activación física y mental ('jogging cerebral'), que facilitan un envejecimiento «saludable» y un potencial de motivación desconocido, capaz de romper barreras, es la forma más eficaz de superar la pasividad anquilosante de las personas mayores. Estos programas terapéuticos no han sido bien aprovechados a favor de la propia estructura socio-económica del país. Por todo ello, estamos convencidos de que las barreras que han impedido al anciano mantenerse activo se van a destruir, al mismo tiempo que surge, cada vez con más fuerza, una imagen social del anciano distinta que borra el estereotipo negativo de la persona mayor definido por su pasividad y limitaciones psico-físicas. Con mucha frecuencia, los mayores han sido vistos como una clase marginada (pobre, enferma, frágil, inútil), sin ninguna fuerza considerable en la población. Pero este siglo XXI pertenecerá a los nuevos ancianos, no sólo por el número creciente, sino también por el poder económico e intelectual acumulado. Nuestra mente no ha de entretenerse lamentando las ocasiones perdidas. Tenemos que dedicar nuestros esfuerzos a vivir plenamente, disfrutando del momento presente hasta el agotamiento. Ahí, siempre vamos a encontrar un manantial caudaloso de felicidad. Se trata de convertirnos en individuos responsables y liberarnos de pensamientos negativos. En un periodo de crisis, como sucede con el envejecimiento, tenemos que actuar con fuerza, energía y pasión. Podemos practicar múltiples actividades que están a nuestra disposición, a nuestro ritmo. Por ejemplo, bailar o nadar. Bailar es una buena forma de comunicarse. Actuando con tenacidad, podemos redirigir nuestra vida, nuestros compromisos vitales. Disfrutar de esos pequeños logros que vamos alcanzando, resulta excitante, vital para nuestra existencia. ¡Y maravillarnos de existir!
En fin, en este modelo de envejecimiento activo y saludable, nos encontramos con mayores que son capaces de superar el estrés y la mera envoltura corporal exhibiendo en su mirada una determinación capaz de sorprender a su propia voluntad. Son muy conscientes de todo lo que ocurre en el escenario de su mente y han aprendido a relativizar (a saber que todo es transitorio y mutable) y a generar escudos protectores contra el pesimismo y la negatividad. Han desarrollado una buena autoestima y son capaces de controlar sus miedos porque tienen confianza en sí mismos. En todas sus acciones, ponen una gran humanidad que repercute positivamente en ellos mismos. Son individuos que aprovechan todas las posibilidades, que generan un gran entusiasmo y una gran actividad, que convierten la pereza, la negligencia o la falta de preparación en dosis de estímulo, superación y acción. Son personas que creen en sí mismas, que están conectadas a la vida y que huyen de cualquier tipo de negatividad. Se sienten motivadas, eufóricas, alegres y con la fuerza necesaria para cambiar la realidad que les rodea. Se inundan de satisfacción vital, detienen el tiempo y viven cada minuto como si fuera el último.

Sin duda, ocuparán un lugar importante en la política, y desde ahí influirán decisivamente en los programas y necesidades específicas de la población de mayores y en el futuro de nuestra sociedad. Los nuevos ancianos, cuyo poder económico es importante, también empezarán a intervenir en la política de forma muy activa. De ahí que en EE UU la población senecta se haya convertido en un poderoso grupo de presión (American Association for Retired Persons) con el fin de velar por sus intereses y seguir tomando sus propias decisiones. Estos cambios socio-culturales lentos que se están dando en la cultura americana, también se empiezan a evidenciar en nuestro país.

miércoles, 6 de octubre de 2010

La edad del poder: hacia un nuevo envejecimiento

Hemos rescatado el artículo de opinión publicado el pasado 30 de septiembre, en la edición digital del diario asturiano El Comercio, escrito por José Antonio Flórez Lozano, que es Catedrático de Ciencias de la Conducta en la Universidad de Oviedo.

El artículo hace referencia a la importancia creciente de la población mayor respecto a otros grupos de edad, sobre los planteamientos del envejecimiento del ser humano, siempre relacionado con el paradigma del Envejecimiento Activo, termino relativamente novedoso, que nace en 2002 en la Conferencia Mundial sobre el Envejecimiento, en Madrid y que desde entonces es el referente en materia de planificación, programación y organización de recursos orientados a optimizar las posibilidades de la vejez en el mundo actual.

Os dejamos el enlace a El Comercio Digital, espacio del que hemos sacado la noticia y la imágen de Gaspar Meana que ilustra la entrada; donde podéis leer también el artículo:

http://www.elcomerciodigital.com/prensa/20100930/opinionarticulos/edad-poder-hacia-nuevo-20100930.html


Este es el artículo íntegro:

En los próximos años es previsible un cambio en los patrones de envejecimiento como consecuencia de la llegada a la vejez de las generaciones del 'baby boom' nacidas después de la Segunda Guerra Mundial. Esas nuevas generaciones se presume que van a modificar totalmente los planteamientos y necesidades acerca de la senectud. En efecto, aproximadamente uno de cada cuatro europeos, en este primer cuarto del siglo XXI, tendrá más de 65 años. Especialmente en España, donde se estima que tendremos la población más envejecida del mundo, ya que el 43% de la población española superará la citada edad. Sin duda, el aumento de la cultura, de las comunicaciones, de las nuevas tecnologías, de la calidad de vida y de una tendencia cada vez más acrecentada hacia el envejecimiento activo, en el que no existen límites para ningún tipo de actividad (física, intelectual, cultura, social, política y científica), va a generar un nuevo contexto socio-cultural absolutamente distinto de la vejez y, por lo tanto, ello se va a traducir en nuevos enfoques, necesidades y recursos, superando los tradicionales paradigmas de intervención psico-social con relación a los mayores. En efecto, el nuevo vector de desarrollo en el mundo de las personas mayores apuesta por unos estilos de vida absolutamente distintos y ciertamente revolucionarios, tales como la actividad física regular, la dieta equilibrada, una vida intelectual y socialmente activa y, naturalmente, una mayor participación (huyendo de paternalismos trasnochados) en el tejido socio-económico y político de la sociedad. Asimismo, cada vez más, la sociedad es consciente de la importancia de alcanzar ese envejecimiento competente pletórico de comportamientos saludables y salutógenos (potenciadores de la salud de los mayores) y, para ello, la educación para la salud y la prevención de la enfermedad son mecanismos absolutamente indispensables que necesitamos mejorar a través de un mayor conocimiento y concienciación del fenómeno del envejecimiento en la población general; en fin, una nueva ancianidad que trata de superar el carácter impersonal y marginal de su vida cotidiana, satisfaciendo al mismo tiempo el anhelo de compañía, intimidad, apoyo emocional y amor. Y ello, porque el envejecimiento nos afecta a todos; continuamente estamos envejeciendo inexorablemente y la vejez es vida, es decir, actividad, participación, sentimiento de ser útil y de mantenerse ocupado en tareas que han de ser valoradas socialmente, lo cual se traduce en una potenciación de la «imagen personal», de la seguridad y de la confianza en sí mismo. Además, esta nueva forma de «envejecimiento activo, feliz y saludable», disminuye significativamente las tasas de morbilidad y mortalidad, tal como se puso de manifiesto en el famoso Estudio Framingham. De ahí el interés de los programas de activación física y mental ('jogging cerebral') que facilitan un envejecimiento «saludable» y un potencial de motivación desconocido, capaz de romper barreras, ciertamente desaprovechado en bien de la propia estructura socie-conómica del país.


Por todo ello, estamos convencidos de que las barreras que han impedido al anciano y al conjunto de las personas mayores mantenerse activas, se van a destruir al mismo tiempo que surge cada vez con más fuerza una imagen social del anciano absolutamente distinta que borra el estereotipo negativo de la persona mayor definido por su pasividad y limitaciones psico-físicas. Con mucha frecuencia, los mayores han sido vistos como una clase marginada (pobres, enfermos, frágiles, inútiles...), sin ninguna fuerza o importancia considerable en la población. Pero este siglo XXI, sin duda, pertenecerá a los nuevos ancianos, no sólo por el número creciente, sino también por el poder económico e intelectual acumulado. Esta población de personas mayores, cuyo poder económico se está multiplicando, también empieza a intervenir en la política de forma muy activa. Esto ha determinado que en EE UU la población senecta se ha convertido en un poderoso grupo de presión (American Association for Retired Persons) con el fin de velar por sus intereses y seguir tomando sus propias decisiones. Estos cambios socio-culturales lentos que se están dando en la cultura americana, también se empiezan a evidenciar en nuestro país y apoyan la idea de que el grupo con mayor control e influencia no será el de los jóvenes, sino el de los mayores. Sin embargo, a nadie se le oculta también la enorme proporción de gente longeva que lucha contra los problemas crónicos (enfermedades cardíacas, diabetes, déficit visual y auditivo, aislamiento social, cáncer, artrosis, osteoporosis, depresión, demencias, etcétera) que causan incapacidad, dependencia y graves disfunciones psíquicas. Pero también es cierto que sabemos más que nunca sobre la salud y la enfermedad y que existen medidas que podrían producir una versión mucho más sana del envejecimiento, incluso con un coste más reducido que el actual. Me permito citar finalmente algunas de ellas, tales como asignar más recursos a la investigación de enfermedades relacionadas con el envejecimiento, incrementar la formación geriátrica y gerontológica de los diversos profesionales, orientar los incentivos socio-sanitarios hacia un envejecimiento sano y activo y establecer un enfoque más humano, más respetuoso y más ético a la atención y cuidado del anciano. Todas ellas y muchas otras serán asumidas plenamente por los nuevos ancianos ('la edad del poder'), ya que han interiorizado nuevos valores sociales y estilos de vida que les permitirá seguir decidiendo, participando y colaborando en el desarrollo socio-económico, cultural e intelectual del país. En fin, cuando se aprende a fomentar las cualidades humanas y el crecimiento personal de cada persona sin tener en cuenta su edad, existen realmente posibilidades de que la sociedad envejecida se convierta en una sociedad más humana. Ello permite una mejor adaptación, autorrealización y calidad de vida de las personas mayores... Una persona autónomamente responsable y, en lo posible, sana, ilusionada y feliz.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El Envejecimiento y la edad: nuevas perspectivas

Según un estudio liderado por investigadores norteamericanos y austriacos, el coste de la atención sanitaria a las personas mayores en los países más enriquecidos e industrializados, debe recalcularse. Ese recálculo se debe a que la mejora de las condiciones de vida y de salud, de las últimas generaciones de ciudadanos mayores, y las previsiones con las generaciones venideras, hacen que las inversiones requeridas para cuidados y apoyos, sea menor.

Estos propios investigadores, según la revista Science, proponen un nuevo método para medir el envejecimiento, que no se base en la edad cronológica, y que tenga en cuenta otros factores, como puede ser la discapacidad, y el grado de la misma.

Estas nuevas pautas se argumentan en que la actuales previsiones sobre envejecimiento ignoran el progreso de la esperanza de vida y la mejora del estado de salud de los nuevos ciudadanos mayores.

El indicador de edad cronologica, estableciendo un corte a los 65 años para determinar cuándo una personas es mayor, es una actuación que se queda cada vez más obsoleta, y más en función del avance de la sociedad, donde nos encontramos con personas de 65 y más años, que están ejerciendo de cuidadores de personas más longevas, o de menores de edad.

"Si aplicamos las medidas que proponemos para calcular el envejecimiento y tenemos en cuenta el aumento de la esperanza de vida y la disminución del número de personas que sufren handicaps ligados a la edad, vemos que la población envejece más lentamente de lo que habíamos previsto", señalan los propios investigadores y añaden: "Nuestro estudio muestra que ver a la gente mayor de 65 años como una 'carga para la sociedad' es un concepto caduco".

Los nuevos métodos de cálculo de envejecimiento y costes, han de redirigirse hacia la realidad de cada persona, y no sólo en base a la edad, teniendo en cuenta factores como los cuidados que requiera y la posibilidad económica de satisfacerlos.

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Este artículo está extraído de otro artículo que publica hoy el diario El Mundo, os dejamos el enlace: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/09/10/noticias/1284105989.html

viernes, 30 de julio de 2010

Salud: Las bondades del tomate en el envejecimiento

Sin duda el tomate es uno de los productos más consumidos en nuestra gastronomía y forma parte de la mesa de casi todos los hogares, ya sea en crudo, ensaladas, elaborado en salsas, o como complemento en guisos de todo tipo. Es un producto originario de América, que llegó a Europa a través de España, en los lustros posteriores al primer viaje de Colón al continente americano.

Sin embargo, a raiz de apuestas emprendedoras, el tomate puede ser un producto al que se le pueden sacar muchas posibilidades. Eso ha sucedido en Extremadura a iniciativa de una Cooperativa de productores de tomate, junto a la Universidad de Extremadura. La Cooperativa de Tomates del Guadiana, en Medellín (Badajoz), ha puesto en marcha una planta de extracción de LICOPENO, pionera a nivel mundial.

¿Y qué es el LICOPENO? Es un componente del tomate, que tiene propiedades antioxidantes. Concretamente es el pigmento natural que aporta el color rojo al tomate, y a otros frutos como la sandía. Hay que tener en cuenta que no tiene la misma cantidad de licopeno el tomate producido en invernadero, que el tomate que desde la tomatera cumple con su ciclo natural a la luz del sol, y con los cuidados de la horticultura ecológica tradicional, tal como se practica en muchos huertos repartidos en nuestra provincia.

El consumo del tomate con aceite, o elaborado en forma de salsa, con grasa vegetal, se facilita la absorción del licopeno en el organismo, por su liposolubilidad.

El licopeno se reparte en nuestro organismo tanto en la sangre como en los tejidos. Destaca especialmente su presencia en los tejidos de la próstata, con lo cual es un componente muy importante en la prevención de cáncer de próstata.

Por sus propiedades antioxidantes el licopeno actúa protegiendo a las células humanas del estrés oxidativo, y por ello, retrasa en envejecimiento celular.

También es importante para la prevención del síndrome de degeneración macular que es la prinicpal causa de ceguera entre mayores de 65 años.

Desde la citada experiencia innovadora de Extremadura, se comercializarán dos productos derivados del tomate:

- Concentrado de LICOPENO.
- Aceite de oliva vírgen enriquecido con LICOPENO.

Interesante iniciativa empreserial agraria, la que hemos señalado, para ampliar la información podéis visitar el enlace del que se ha extraído la información de la edición digital del periódico extremeño Hoy: http://www.hoy.es/v/20100730/sociedad/tomate-elixir-contra-vejez-20100730.html